miércoles, 27 de noviembre de 2019

El peso de un beso

No hago más que soñar letras de amor, 
en cada rama, en cada árbol, en cada mesa, 
y si luego las escribo con primor
con la mirada de un delincuente que le pesa
tanto oro en los bolsillos, a tal traidor
que le robó el corazón a una doncella, a esa, 
esa que para ella dedico una flor, 
cien besos, mil poesías, la leyenda que te besa
en los estrechos mundos del dolor, 
y así caigo demente en tu boca, presa
de la pasión, vivo de felicidad, ¡Señor!,
y digo adiós al mundo, no me interesa, 
para dejarme en ti, tú mi reina, y yo gobernador. 

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España. 

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