domingo, 16 de abril de 2023

Arte herreriano

El arte herreriano es un estilo arquitectónico español que se desarrollará durante el siglo xvi bajo el reinado de Felipe ii. Este estilo debe su nombre al arquitecto Juan de Herrera, quien fue el principal exponente de esta corriente.

El arte herreriano es conocido por su sobriedad y su estilo austero. Se caracteriza por la utilización de líneas rectas y la ausencia de ornamentación excesiva. Los edificios herrerianos suelen ser de grandes proporciones y tienen una sensación de solidez y estabilidad.

El estilo herreriano es una mezcla de influencias renacentistas y góticas. Los arquitectos herrerianos se inspiraron en la arquitectura clásica italiana, pero también incorporaron elementos góticos españoles, como los arcos apuntados y las bóvedas de crucería.

Uno de los edificios más emblemáticos del arte herreriano es el Monasterio de El Escorial, ubicado en la sierra de Guadarrama cerca de Madrid. Este impresionante complejo fue construido entre 1563 y 1584 y asignado como residencia real, monasterio y panteón de la familia real española. El diseño del monasterio fue encargado a Juan de Herrera, quien trabajó en estrecha colaboración con el rey Felipe ii para crear un edificio que refleja la grandeza del imperio español.

El Monasterio de El Escorial es un ejemplo perfecto de la estética herreriana. La fachada del edificio es austera y sobria, con líneas rectas y una ausencia de ornamentación. La planta del monasterio está diseñada en forma de cuadrado, lo que refleja la perfección matemática y la simetría que son características de la arquitectura clásica.

Otro ejemplo destacado del arte herreriano es el Palacio Real de Aranjuez, situado en la localidad de Aranjuez, cerca de Madrid. Este palacio fue construido en el siglo xvi como residencia de la familia real española. La fachada del edificio presenta una serie de arcos apuntados y una ornamentación escasa, pero elegante.

El arte herreriano español es un estilo arquitectónico único que se caracteriza por su sobriedad, solidez y austero estilo. Aunque fue creado en el siglo xvi, el estilo herreriano sigue siendo una influencia importante en la arquitectura española y europea en general.

 

© 2023 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).

España.



domingo, 9 de abril de 2023

Purismo renacentista

     El purismo renacentista fue un movimiento cultural y artístico que se desarrolló en Europa durante el siglo XV y XVI. Este movimiento tuvo su origen en el Humanismo, una corriente filosófica y literaria que surgió durante Italia a finales del siglo XIV y que se profundizó por toda Europa el Renacimiento. El Humanismo promovía el estudio de las artes liberales, la literatura clásica y la filosofía, con el objetivo de alcanzar la virtud y la sabiduría.

El purismo renacentista se caracterizó por su interés en recuperar la pureza y la perfección de las artes y la cultura de la Antigua Grecia y Roma. Los puristas creían que la cultura de la Antigüedad clásica era la máxima expresión del genio humano, y que la cultura medieval y moderna era inferior y corrupta. Por esta razón, buscaron inspiración en los modelos clásicos, y procuraron imitarlos y adaptarlos a su época.

Uno de los campos donde el purismo renacentista tuvo mayor impacto fue en la literatura. Los puristas se esforzaron por recuperar la pureza y la elegancia del latín clásico, y por imitar los estilos de los grandes autores de la Antigüedad, como Cicerón, Virgilio y Horacio. En la poesía, se desarrolló una nueva corriente llamada petrarquismo, que se inspiró en la poesía amorosa del poeta italiano Francesco Petrarca. Esta corriente poética se caracterizó por su delicadeza, su perfección formal y su idealización del amor.

En la arquitectura, el purismo renacentista se manifestó en la recuperación de las órdenes clásicas, es decir, los modelos arquitectónicos establecidos por los antiguos griegos y romanos. Los puristas procuraron imitar la simetría y la armonía de las construcciones clásicas, y utilizaron materiales nobles como el mármol y el bronce para lograr una mayor perfección formal.

En la pintura, el purismo renacentista se manifestó en la técnica de la perspectiva, que exhibió los objetos tridimensionales en un espacio bidimensional. Los puristas se esforzaron por representar la naturaleza de una manera fiel y realista, y procuraron imitar los modelos clásicos en cuanto a la composición y la proporción.

En resumen, el purismo renacentista fue un movimiento cultural y artístico que tuvo como objetivo recuperar la pureza y la perfección de las artes y la cultura de la Antigua Grecia y Roma. Este movimiento se caracterizó por su interés en imitar y adaptar los modelos clásicos a su época, y por su preocupación por la perfección formal y la armonía. Aunque el purismo renacentista tuvo un impacto muy importante en la cultura europea, también fue objeto de críticas por parte de aquellos que lo mejoraron excesivamente imitativo y poco innovador.

 

©2023 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).

España.



jueves, 6 de abril de 2023

Malvivida

Malvivida


El ocaso de las hojas, árbol de mi vida,

cuán vino he tomado esta noche,

palabras que cantan historias;

historias que hablan de su partida.

Qué miserable fue mi voz temida,

no poder dar un beso a mi soledad,

dejar que mi sombra me escriba

el redacto último que mi muerte decida.

Qué hombre execrable de alma desaparecida

malvive a su mujer entre coplas y alejandros,

cuando hay más voz en un buen verso,

fuese llamado amor, llámese ahora herida.

© 2023 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).

España.

domingo, 2 de abril de 2023

El Renacimiento Plateresco y Neoplateresco - España

       Conocido también por otros muchos “apodos” como el Protorrenacentismo, por ejemplo, el Renacimiento Plateresco de España fue un estilo de arte arquitectónico basado en el gótico tardío y algunas otras mezclas renacentistas españolas, así como lombardas. Se desarrolló durante la monarquía española por el siglo xvi y se fue distanciando hacia otros lugares llegando incluso hasta América y Asia.

      Los ejemplos más comunes sobre este tipo de Renacimiento español se ve en los detalles de los escudos y pináculos, fachadas de tres fragmentos, entre otros. Fue concebido este arte durante el reinado de Carlos i y fue extendiéndose hacia territorios más propensos de España a quedarse rezagados en el gótico, al mismo tiempo que viajaba hacia México.

      Se define como un exoestilo no integrado realmente en este renacimiento del arte español y sus motivos se pueden detectar en temas vegetales de las fachadas, candelabros, monstruos decorativos y un espacio ovacionado para el gótico todavía. En cambio, en México, el Plateresco surgió como arte propio con fusiones indígenas.

      Se hacían famosas las fachadas-retablo y exageradamente decoradas. Su influencia vegetal también arraigaba su nuevo porte hacia el Renacimiento en sí, aparte de la heráldica y otros ornamentos. Los materiales, además, eran ricos en novedad: el dorado, por ejemplo, destacaba.

      Por el primer tercio de siglo, aparecen nuevas dotaciones de recursos con colores más elaborados y decoración prolífica como en las hornacinas y nichos.

      Aparte de los elementos italianos incluidos en este tipo de Renacimiento, como los arcos romanos, también se añadían motivos descriptivos como los cuernos y laureles para los militares.

      El Plateresco continuaba por el estilo isabelino, es decir, de características propias de la Corona de Castilla conformado durante el reinado de los reyes Católicos. Las insinuaciones al gótico no pasaban desapercibidas, por lo que se demostraba que no era nada fácil hacer la transición hacia el Renacimiento. No fue hasta el año 1530 d.C. que se empezó a notar algo renacentista. Gracias a las invenciones de Juan de Herrera, la construcción del monasterio de San Lorenzo de El Escorial fue la culminación para, por fin, obtener el Renacimiento como se debía.

      En cuestión del neoplateresco, este tipo de arte no fue concebido hasta muchos siglos posteriores (siglo xix). Necesitaba inspirarse de nuevo con ideas antiguas, encontrándolas en el Renacimiento Plateresco. Quien lo introdujo fue el arquitecto español José Urioste, gracias a los pabellones que había ideado en inspiración del Palacio de Monterrey, entre otras. Posteriormente, España lo fue adquiriendo como una normalización de sus estilos.

      Se empezó a denominar arquitectura historicista en el sentido de querer buscar nuevas ideas en los antiguos estilos con los que lograr innovadoras hazañas artísticas. Así surgía el prefijo neo-. Este tipo de estilo fue de tal envergadura que se ofreció como símbolo renovador de las antiguas enseñanzas arquitectónicas, dando plaza a nuevos avances decorativos, técnicos y estructurales.

      Sus características se basan en ideas del pasado ya existentes en el Renacimiento español, pero con signos regionales. Emplea una técnica basada en ornamentos, tanto en exterior como interior. Ejemplo de esto lo podemos encontrar en el Palacio de Comunicaciones o en uno de los primeros tramos de la Gran Vía.

      El neoplateresco fue también distendido hacia otras zonas fuera de España, en concreto en áreas hispanoamericanas. Sin embargo, las mezclas apuntaban a algo más que esta definición, causando así contraposiciones entre rastros españoles y coloniales, incluso del Barroco. Uno de estos ejemplos lo podemos encontrar en el Casino Español de la capital federal de México.

      Los distintos tipos de Renacimiento español fueron causando gran auge hasta después de su etapa moderna, embriagando así la necesidad de más cultura y arte, sin olvidar su pasado, del cual nutrimos nuestro intelecto con el que poder revivir majestuosidades.

 

© 2023 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).

España.



domingo, 26 de marzo de 2023

El Renacimiento español - Escultura

El Renacimiento español estaba enmarcado por el siglo xvi y por grandes culturas y artistas venidos de toda Europa, así como sus estilos y cotidianidades. De la gran Italia, donde se forjó el Renacimiento, había surgido toda esta amalgama de técnicas nuevas para las diferentes categorías del Arte. Este tipo de arte tuvo lugar más o menos un siglo después de que se estableciera en Italia, por lo que el tal afamado gótico era siempre el dominante. El mecenazgo aquí era el imponente protagonista porque provenía de las monarquías. Destacados artistas como Miguel Ángel fueron los que ensalzaron la cultura escultórica española en este período, así como obras importadas y tutelaje de artistas tanto locales como extranjeros. Las relaciones de la nobleza propiciaron, además, esta aparición importante del renacimiento de la cultura convirtiéndola en un tesoro nacional.

Los temas que se practicaban en este tipo de renacimiento no eran los típicos desnudos clásicos, sino la religión impuesta por la Iglesia. Obra magnífica como era el Entierro de Cristo de Juan Juni reafirmaba las condiciones a las que se sometía este período. La iconografía estaba dedicada a estos estilos y técnicas, pero, más adelante, fueron cambiando tanto de aspecto como en realismo.

Las características de la escultura eran una mezcla con el gótico, de modo que la piedra y el bronce continuaban siendo materiales “obligatorios” para tratar. Aparte, la madera con policromía era un invento especial, el cual, tras su proceso, su proyecto final terminaba en dorado y estofado. Hasta en los retablos se lograba un acabado hermoso, gracias a los panes de oro. Los sepulcros eran destinados a percibirse con imágenes religiosas para así reafirmar su objetivo. En cuestión de retablos, podemos destacar el retablo mayor de la catedral de Astorga, realizado por Gaspar Becerra, el cual mostraba un cambio importante hacia el romanismo. Las disposiciones, en general, se ofrecían en bancos, calles y cuerpos, de esta manera, se lograba una mejor distribución del espacio y ornamentación.

Los mecenas de la época se decantaron por adelantar a su tiempo maravillosas obras. Los influyentes fueron los nobles, la Corte, como, por ejemplo: los Condestables de Castilla, familias leonesas, etc. Además, la burguesía y la aristocracia no quedaban atrás. En algunas de las capillas se notaba su presencia, como la de Álvaro Alfonso de Benavente. No obstante, el clero seguía siendo líder en el mecenazgo.

En el primer tercio de siglo del Renacimiento español se destacaba el artista Domenico Fancelli, de familia de escultores, quien hizo su primer contrato con esculpir el sepulcro de Diego Hurtado de Mendoza y Quiñones. También destacaba Pietro Torrigiano, escultor italiano, quien hizo un bulto de barro de la emperatriz Isabel I.

Sin embargo, no solamente se hablan de artistas italianos. Vasco de Zarza, artista español influenciado por el arte italiano, destaca por sus obras del sepulcro del obispo Alonso Carrillo de Albornoz y el de Alonso Fernández de Madrigal. Fue un ejemplo a seguir por muchos discípulos, quienes le dedicaron, tras morir, la continuación de su legado. También cabe de destacar otro escultor español como era Felipe Vigarny, que estuvo entre los ramales del gótico y con detalles franceses que lo separaban de lo típico italiano. Una de sus obras importantes fue la sillería del coro de la Catedral de Burgos.

Del segundo tercio del siglo xvi continuaban destacando nuevos artistas, como Juan de Juni, gran maestro, entre otros, del Renacimiento español. Cuidada muchísimo sus obras y los detalles en cada recoveco que suscitaría, en obra terminada, a su público. Mostraba en estos detalles partes de su educación tanto francesa como italiana. En sus obras se configuraban los escorzos fuertes, representación pronta del Barroco.

A medida que avanzaba el tiempo, el Renacimiento español fue cobrando formas manieristas, romanistas e influenciadas por Miguel Ángel. Los temas religiosos eran lo más destacado, como el Cristo atado a la columna o la Piedad.

El Renacimiento daría paso al Barroco en mayor medida, gracias al Concilio de Trento, que, por espiritualidad y religiosidad, acentuó más la escultura en estos términos.

 

© 2023 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).

España.



domingo, 19 de marzo de 2023

El Renacimiento español - Pintura

       El Renacimiento español comprende ese período en el que la cultura española ha sufrido un drástico cambio en cada una de las categorías de su arte, entre ellas, la más realzada: pintura. Esta etapa comprende el siglo xvi en las Coronas de Castilla y Aragón. Tras la llegada impulsiva del Renacimiento italiano, se generó por toda Europa una nueva corriente artística, a toda ella revolucionaria. Artistas de todo mundo se acercaban por lares desconocidos para practicar como alumnos estas nuevas artes, o ser sus propios maestros.

      Este tipo de renacimiento se caracteriza por la existencia de temas religiosos, decoraciones donde los santos y las escenas de Jesús son las más representativas, no solamente a nivel nacional, sino internacional. Sin descartar otros temas como la mitología o la historia, los objetos, paisajes y seres con diferentes formas han dado como resultado en las manos de los artistas un detalle sorprendente en sus siluetas, músculos y hasta en sombras y luces. Los retratos han provocado una alusión al mundo virtual más magnífica jamás conocida para esta época, casi realista y con el corte típico que merece su renacimiento artístico.

      La belleza en cuanto a los mecenazgos monárquicos pudieron obrar milagro vivo en el arte, fue una convulsión para el pueblo. El mundo sufría un efecto encadenante de cultura capaz de regalar no solamente cultura, sino economía y grandeza.

      Por este siglo, la gran figura de El Greco fue la más predominante. Su prolífica obra destacaba sobre su mundo como las más conocidas hasta el momento, llena de fama, éxito y categórica mano artística. Destacamos El entierro del Conde Orgaz como una de las primeras en mente, hecha en el año 1588 d.C. y donde advertimos esas características entre luces, sombras y estilismo tan especial que hace referencia a una nueva técnica artística.

      Dividimos este Renacimiento en tres períodos. El primero abarcaría la atención absolutista del gótico todavía puesto en firme paso. Las escuelas flamencas dedicaron también su moneda a gerenciar en cuanto a nuevas enseñanzas, de las que salieron grandes alumnos. Uno de los artistas destacados aquí fue Rodrigo de Osona, con su Calvario en la Iglesia de San Nicolás, estilo que figuraba por su energía italianizante.

      El segundo ciclo comprende en Valencia, así como en el primero, el lugar donde la nueva moda renacentista se encauza a un nivel mayor. Vicente Macip, artista con dotes italianas, se reafirma por su obra del retablo en la Catedral de Segorbe, con escenas religiosas, sobre todo de Cristo. Aunque su hijo, Juan de Juanes, fue mucho más popular y conocida su obra expuesta en el Museo del Prado de Madrid. No obstante, Sevilla fue el lugar más consagrado para trabajar el Renacimiento español. El artista más destacado de este período fue Luís Morales, uno de los líderes del Manierismo español. Una de sus obras conocidas, Virgen con niño, representa el óleo sobre tabla marcado por una técnica detallada en las facciones de sus personajes y ambiente oscuro.

      Durante el último ciclo, la influencia de Miguel Ángel llegó a España con un retrato más sentido y marcado. Se destaca aquí la figura de Alonso Sánchez Coello, quien fue retratista del rey Felipe ii. La llegada de la Contrarreforma se vuelve interesante en esta etapa. Destacan las obras con musculatura de Gaspar Becerra, influenciado por las de Miguel Ángel.

      Variados artistas se convirtieron en grandes sabedores de la pintura renacentista española, por lo que dieron a conocer en su era la mayor arte hasta el día, y perdurable al futuro de hoy.

 

© 2023 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).

España.




jueves, 16 de marzo de 2023

Lejos

Lejos


Desde la mísera luz del universo,

cae la noche acérrima, tinieblas,

penumbra esa que encumbra la paz,

la voz de un muerto.

Brisa, noche, sol que entra por este hueco

de mis hijas, poesías enredadas

entre tantas horas, días y años,

letargos entre madrugada y sueño.

Viene a mí tu silueta, diosa de fuego,

tus manos tocaron estas letras,

sintieron el poder del amor…

Y así fueron niños; así llegaron tan lejos.

© 2023 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).

España.

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