Especificaciones del cuadro:
sábado, 26 de noviembre de 2022
El Día Final
Especificaciones del cuadro:
jueves, 24 de noviembre de 2022
Amor X
Tantas teorías sobre el amor,
no hay fórmula que valga una pena,
aunque se implore por una,
no existe causa sin razón.
Se ama por siempre, pese a toda destrucción;
se ama a todo aquel falto de vida:
gentes, animales, insectos y paredes,
a todo se le ama, aunque no sea de tu condición.
El amor es más fuerte que el viento, cañón
sin mecha que dispara a todas partes,
no siempre acierta,
y cuando lo hace, se desata pasión.
Se ama más de lo que canta el trovador,
no existe fórmula, no,
porque ya somos esa misma,
la que besa otro beso, por amor.
© 2022 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
https://youtube.com/shorts/OTvNa6z2Uro
domingo, 20 de noviembre de 2022
Miguel
• Título: Miguel.
• Tipo: Retrato.
• Época: Antigua.
• Dimensiones: Sin especificar.
• Color: a color.
• Materiales: Lápices 4H, 2H y 2B, carboncillo, goma maleable, pinturas y pinceles, pluma (para la firma y fecha).
• Materiales en digital: App Autodesk SketchBook, materiales:
o Conjunto de pinceles Básico: Pluma fuente, goma de Cachemir, goma texturada,
o Conjunto de pinceles Bellas Artes: Lápices 4H, 2H y 2B.
o Conjunto de pinceles Textura: Dotted_2, Hr.
o Conjunto de pinceles Brillo: Resplandor de neón, resplandor escaso, resplandor suave 2, cruz brillante.
o Conjunto de pinceles Diseñador: Aerógrafo cónico, goma blanca cónica.
o Conjunto de pinceles artista: Pelo.
• Descripción del retrato: El arcángel Miguel es alzado con toda su gloria.
• Escenario: Nubes.
• Precio: Sin especificar.
• Fecha de la obra: 09/02/2022.
• Firma del autor: Eterno.
La arquitectura
La arquitectura es una de las siete bellas artes mundiales, y promete obras de construcción arquitectónica para las personas. Es una historia única que tiene sus orígenes en la Prehistoria, edades en las que todavía no se tenía constancia sobre lo que significaba un refugio donde tener todas tus cosas bajo un buen techo y decorado al gusto.
Tras el declive de las cavernas, la raza humana tuvo que iniciar la construcción, una labor prontamente difícil, pero que, a la vez, segura a largo plazo. Los refugios, eran llamados, para quienes querían cobijarse de la intemperie y no de manera natural, como lo eran las cuevas. No obstante, las plantas y árboles eran el siguiente paso de la naturaleza para cubrir sus cabezas de los estragos del tiempo. Sin embargo, esto no duraría mucho, por lo que las gentes milenarias tuvieron que emplear la piedra y otros materiales más imperecederos. Tiempo adelante, las tribus y posteriormente las civilizaciones, dieron luz a las decoraciones, las religiones y sus cultos sacro-ornamentados.
Los griegos como grandes sabedores de las magnánimas obras arquitectónicas fueron los que llamaban más la atención en toda Europa. Se situaron en el mapa como ciudades-Estado y ubicaron en ellas un centro de culto y política monumentales, demostrados en palacios y templos. De aquí podemos destacar, según fuentes de www.historia-biografia.com, que el primer urbanista de la historia fue Hipódamo de Mileto, quien creó las calles rectas para configurar las manzanas, plan que todavía hoy día, después de tantos siglos, se conserva. Así amanecían colosales edificios de arte arquitectónico, como el Ágora, que era una plaza al aire libre donde hacer reuniones de todo tipo, especialmente políticas. Se crearon también los estratos: los más bajos eran los esclavos, los de nivel medio eran los libres y en la parte alta, los nobles que vivían en la acrópolis.
En cuestión de arquitectura romana, cabe destacar tres períodos: dórico, jónico y corintio. Eran construcciones altas de porte delgadamente ancho para soportar estructuras de cubierta. Al principio eran simples, pero, más adelante, fueron modificadas para tornar en obras de arte, sin dejar de cumplir su principal función, que era la de ser una pieza de construcción.
Probablemente, la arquitectura medieval fue la más agraciada en cuestión religiosa, debido a sus catedrales. Tras la caída del Imperio romano en el 476 d.C., comienza la Edad Media y su surgimiento como nueva civilización mundial al dejar atrás la Edad Antigua. En esta nueva era, la Iglesia tenía el poder. Ella mandaba y ella decidía. Y así lo demostraba en sus construcciones con las dotes de gremios, en vez de arquitectos. Lo que promulgaban era el goce del miedo con arte apocalíptico en temas alzados contra el Diablo, además de “llevar al cielo la fe” con la creación de las cúpulas. Esto se arraigaba en la belleza interior: el alma. Sin embargo, con la entrada del arte gótico, se externalizaba, pues se obviaba esta excavación del pecado para confesarlo desde fuera. Se ubicaba más arriba de la cúpula con fachadas en puntas verticales. La entrada de los rosetones, con la arquitectura gótica, embellecía estas estructuras frontales hacia el feligrés, quien debía fijarse en ellos como el “Sol de Cristo”. Uno de los mejores ejemplos es la Catedral de Notre Dame, en París.
Por el siglo XV que apareció el Renacimiento, la inserción de grandes artistas y sus genios dieron lugar a los mayores inventos artísticos de la Historia. La Iglesia continuaba siendo poderosa, pero menos. La Reforma Protestante fue lo que la había obligado a perder esa tiranía por controlarlo todo. Gracias al Tratado de Architectura, de Marco Vitruvio Polión, se redescubrieron las obras clásicas y las medievales de las que se naturalizó mezclarlas para crear una única fusión. Nacieron los artistas entonces que dibujaban para tener una visión clara antes de iniciar las construcciones. Uno de los grandes fue Leonardo Da Vinci.
Esta misma época incorporó otras evoluciones: el Manierismo, surgido a finales del Renacimiento, perdía lo clásico, la belleza y las proporciones, además de ser subjetivo e incierto; el Barroco se generó por el absolutismo europeo en el siglo XVII y trataba de formas curvas, elipses y espirales, entre otras figuras; el Rococó, nacido en Francia por el siglo XVIII, rivalizaba contra esas formas del Barroco que destacaban como diezmadoras de la asimetría y grotescas; y el Neoclásico, que se introdujo a mediados del mismo siglo, prolongó el estilo barroquista hasta finales del siglo XIX.
Con la entrada de la industrialización en el nuevo siglo, las obras arquitectónicas estaban en el punto de mira de la desaparición, por lo que se propuso protegerlas como Patrimonio Artístico de la Historia. Nació el Eclecticismo, Romanticismo y el Neogótico que buscaban este rescate con el fin de crear nuevo arte, conocido como el Art Nouveau, que nació en Francia.
Ya en el siglo posterior hasta nuestra actualidad, la tendencia ha sido la deconstrucción, es decir, tomar las irregularidades de las estructuras para romper con lo perfecto. Es la arquitectura del futuro, la llamada a la vanguardia que busca una armonía discordante con lo clásico, propia e innovadora de nuestra era.
© 2022 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
El ajedrez
El ajedrez es uno de los juegos de mesa más valorados del mundo, entretenidos mentalmente y de una genialidad impecable. Es considerado también científicamente como un juego no solo de familia, sino mundialmente extraordinario por sus estrategias, equipo, número infinito de jugadas y su estima tanto para novatos como para los mayores maestros del planeta.
Según www.chess.com, en la Antigüedad, se sabe que surgió en Persia sobre los años 630 d.C. tras la conquista de los árabes en el Imperio Sasánida. Al-Adil (800-870 d.C.) fue quien redactó el primer manual de ajedrez del mundo, el cual fue modificado posteriormente por otros que le siguieron para perfeccionarlo y personificarlo como una “ley natural” para este juego. Este contribuyó también a la resolución de problemas, tanto en términos políticos como militares, lo que permitió igualmente la rápida expansión de los árabes.
El juego entró en Europa por el Imperio bizantino, desde la ciudad de Constantinopla. Los varegos, vikingos contratados por el emperador para su guardia real personal, fueron quienes lo introdujeron en estas tierras. Fue jugado entonces desde el siglo VIII, y llegó a España por el siglo IX.
Una partida de ajedrez consta de 16 piezas por cada jugador (son dos), de las que se clasifican en: ocho peones, dos torres, dos alfiles, dos caballos, una dama y un rey. Las piezas se disponen en las dos filas más próximas a cada jugador, de las que la primera es ocupada por los peones y, el resto, por las torres en cada esquina; le siguen los caballos; luego, los alfiles; y, finalmente, la dama a la izquierda y el rey a su derecha. El tablero está fabricado de un tamaño de 8x8 (64 escaques) de colores blancos y negros y organizados por un eje de coordenadas de letras y números para lanzar cada jugada en el turno de cada jugador.
Dentro de la partida, existen variadas jugadas, pero la más conocida es la de jaque mate al rey, que proviene del persa Sha Mat, que significa “el rey está muerto”, lo que indica que el rey del contrincante no puede hacer ningún movimiento por estar ocupados todos sus pasos por fichas enemigas. Por lo que se le da la victoria al que realizó esta jugada.
Se datan más de 500 millones de personas aficionadas al ajedrez, y cada una dotada de una estrategia diferente con un valor en sus piezas único. Dada esta magnitud amplia de jugadores, se introdujo en los ordenadores también. Esta actividad tanto informático-matemática como de ocio fue iniciada por el ingeniero Claude Elwood Shannon (1916-2001, www.wikipedia.org), pero no fue hasta la década de los 70 u 80 que se tomaron en serio los cálculos digitales sobre este juego. Entonces, se generó un enigma entre partidas informáticas contra los grandes jugadores humanos. Muchos de estos perdieron contra el ordenador. Esto demostró que la Inteligencia Artificial (IA) sería capaz de dominar los cálculos sin necesidad de un cerebro humano, aunque previamente necesitara de este para existir.
En el año 1989, la compañía IBM creó una máquina, Deep Blue, capaz de enfrentar al mejor jugador del mundo de entonces, Garry Kasparov, con la gestión de 200 millones de movimientos por segundo, lo cual le facilitó la derrota al famoso contrincante.
Willem van Roosmalen posee el récord mundial de 719 partidas, de las que ganó 650. En España, en el año 1980, el movimiento histórico más lento lo hizo Francisco Torres, que tardó más de 2 horas en hacer uno solo contra Luís Santos. Actualmente, el jugador profesional más reconocido del mundo es Magnus Carlsen, un noruego que conquistó el podio en el 2013 con 23 años, edad que le otorgó variados títulos.
Existen dimensionadas posiciones posibles en el mundo del ajedrez, pero lo que más sorprende es que se ha cuantificado que desde los 40 movimientos el número de posibilidades es tan infinito como electrones se ha observado (fuente de www.muyinteresante.com.mx).
Entre los años 1851-1932 (fuente de www.wikipedia.org), el porcentaje de blancas que ganaron torneos globales entre ese intervalo de tiempo fue del 38,12%, mientras que las negras obtuvieron un aplastante 53,40%. En el 2008, se realizaron partidas en programas del CEGT (Gran Torneo de Motores de Ajedrez) que contabilizaron prácticamente el mismo porcentaje respectivo que los dichos anteriormente: las blancas consiguieron un 34,7% y las negras un 55,2%. Esto equipara la inteligencia entre humanos y máquinas. Sin embargo, aún está por ver.
El resultado de este juego tan famoso a lo largo de incontables siglos fortalece su inmortalidad, pasea su estado legendario e intocable entre numerosos jugadores que pocos logran dominarlo. Sin embargo, el ser humano dejó de ser coronado como el “rey” tras ser derrotado por la “dama” máquina. La pregunta es si este juego será capaz de conquistar también los problemas globales, así como conquistó la inteligencia de tantos.
© 2022 Elías Enrique Viqueira Lamparilla (Eterno).
España.
jueves, 17 de noviembre de 2022
Soneto IX
Entre furibundas noches y llamas de cuervo
el tiempo no depara más que mala soledad,
parca misma de la angustia y banalidad,
entre ambos existe la linde: un espejo.
Cada gota de rayo, letras de otro verbo,
las encías que Dios pintó en la felicidad
no son más que los últimos dientes de la edad,
hasta que la paciente muerte me haga muerto.
Somos más que egoístas de este estado,
amigos de la infancia y de la envidia,
padres de sus hijos; padres de otros adultos.
Somos ese lugar en un mundo ahogado
por la ironía del buen dolor, de la ira.
Y, más que todo, para el Diablo, un insulto.
© 2022 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
https://youtube.com/shorts/tJBrfyKXuHA
jueves, 10 de noviembre de 2022
Quiero
Quiero sentir lo que es la vida,
el sol en mis ojos, la boca abierta,
oler perfumes ocultos de la naturaleza,
tocar una hormiga.
Quiero ver el mar en silencio, unida
mi alma a la de estos océanos,
tocar tierra fértil con pies sin huella,
dormir en ella, hacerme una herida.
Necesito desquitarme de mi piel vestida,
ser un adán que corre libre,
estar solo y sentirme con el universo;
quiero esa estrella que siempre me mira.
Quiero ser y saber a alguien que nadie olvida,
ser fama inquieta, orgullo propio,
contemplar la boca del león,
escuchar su rugido de envidia.
Quiero acariciar los bordes de la partida,
huir sin mirar atrás, ser un águila,
deleitarme con sus vientos,
volar hasta morir dentro de una sonrisa.
© 2022 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
https://youtube.com/shorts/tDZJl0QWxNM

