martes, 11 de septiembre de 2018

Luz

Ángel acérrimo, prohibido, anciano,
deja que reluzca el sentido del destino,
busca el origen de mi línea, llámame hermano,
angosta este ciclo, guarda el ejemplo
de vivir en la paz de este ser humano,
juega con él, viaja por su mente,
recíbele con prosperidad, jactáncialo sano,
llénalo de bienestar, búscalo,
protégelo del mal, dame tu mano.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Guarda

La llave que todo lo abre,
en un cajón todo lo posible:
recuerdos, sensaciones, misterios...
y un vacío imperceptible.
Protejo los secretos,
no temas, soy un roble firme,
un ser de otro mundo, un ovni,
un alma de cofre, un tesoro imposible.
Protejo hasta la ropa,
sin manchas, limpias, felices,
como un armario mágico,
uno de madera simple.
Los miedos los alimento,
jugando sin que me mires,
puedo ser un tierno abrazo,
quiero ser tu único escondite.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

martes, 4 de septiembre de 2018

Noche

No es más que la oscuridad
cuando al sol se le da la espalda,
la sombra que viaja contigo,
te abraza como si fuera una falda.
Es simple, llana, completa verdad,
sincera como la África esmeralda,
rebosante de plenitud,
en su extensa galaxia cual collar de guirnalda.
Vive en toda zona, atestada de felicidad,
igual que en cada fiesta de Sevilla y su giralda,
América y su grano de independencia,
o China con su arte en silencio de color de jalda.
No es más noche que la viva voz de la eternidad,
como si Venus figurase desnuda y estrellada,
donde se refleja tu rostro femenino, sí, tú,
la mujer de sonrisa constelada.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Ultravioleta

La carne se desvanece, no queda,
no pervive su influencia en los tiempos,
solo es un gesto simple de Dios
con el que saludar al alma que hospeda.
Ese rayo de esperanza que acceda
a lo más espectral del interior,
donde reside la fe, el amor;
donde no hay dolor en forma de moneda.
Aquí, en lo profundo, lo que suceda
quedará en lo oriundo de nuestra natura,
el beso del silencio, un destello impensable,
un supino hechizo en nuestros labios de seda.
Nuestro destino, como una rueda,
ha girado según la Ley, que en nosotros escrita,
en poemas infinitesimales, indestructibles,
de la vida que nos enreda.
Un sentido único, ardiente como sol de rosaleda,
traspasa los límites, convoca la magnanimidad,
olvida lo que es la piel, desagrada la sangre,
anida en gemelo espíritu: nuestra mágica arboleda.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

jueves, 30 de agosto de 2018

Hogar

A un techo y cuatro paredes,
muchos son los que lo llaman hogar,
también una mesa y un salón,
o el escritorio donde te sientes.
Hay más hogares en este mundo y sus mieles,
como el vivir en tu mujer, en su nido,
en las entrañas de su goce y amor,
y hasta en el rostro de Dios, y sus muertes.
Un hogar puede ser eso que sueñes,
la felicidad, la armonía, el silencio,
la paz y un gemido de tristeza,
o un rezo en la iglesia con sus fieles.
¿A qué llamar hogar? A un viernes,
un relleno de coco con fresa y chocolate,
un juego de niños, una muñeca,
al caminar por la Tierra y todos sus continentes.
Yo llamo hogar también a los albergues,
al mendigo, al paupérrimo, al destino,
a vivir por lo que buscas, lo que deseas,
solo con lo justo y suficientes.
¿Ricos? ¡Jamás! Sé libre a tus placeres,
llama hogar al principio, al origen, al futuro,
al pasado donde los recuerdos se renuevan;
llama hogar a las madres y sus vientres.
Pero yo llamo hogar a los poemas que siembres,
a las manos trabajadoras, al cielo, al corazón,
al amor y al alma, a mi doncella perfecta…
A la espera de ser un lema para ti, que me lees.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

martes, 28 de agosto de 2018

Rompeolas

Rocas que frenáis la sed
de la que el océano se alimenta,
aplasta aquellos a los que odia,
germina el bien allá por donde se sienta.
Huye ese cobarde de esta ira
de la que se nutre y comenta,
el general del Destino,
el hereje que enfrenta.
Romped contra las rocas, olas mías,
que la desgracia fluya violenta
hacia el agujero del destierro,
hacia la nada que ya lamenta.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

jueves, 23 de agosto de 2018

Dos más

Se te habrá olvidado
que hoy hacemos una nueva velada,
en un día como hoy
te pedí ser mi joya tallada
en mi corazón de poeta,
de noble letra encantada.
Tu piel, tu tersa piel,
en ella cae mi palabra mojada
de besos y labios,
de amor y lágrima reinada.
Un día como hoy, te hice mi virtud,
mi sangre especial, distanciada,
de sonrisa de luna, de sol diamantino,
mi mujer, mi alma eternizada.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

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