miércoles, 20 de septiembre de 2017

Poema

MEXICAÑA UNIVERSAL

No soy de ninguna patria,
ni de la Tierra,
solo soy universal,
del universo, que es mi espada.
Pero pertenezco a dos regiones
que me preceden en mi esencia:
mi México y España.
Una de ellas sufre
como otras zonas del mundo,
en Europa o la pobreza de África.
México querido,
que me adoptaste por corto período de tiempo,
a ti te debo demasiado,
y ahora que te contemplo,
sé que tu alma siempre estará a la guardia.
¡México poderoso!
Y España a tu vera,
con el mundo en tu respaldo,
todos somos tu valor de esmeralda.
Este poema no hará mucho
pero sé que lo leerá tu alma,
esa que es más que un dios,
uno de esos mayas.
¿Sabes una cosa?
Eres la fusión,
la Mexicaña
unida al mundo, al universo,
de donde somos,
tú y yo.
¡No expire tu fuerza y naturaleza!,
porque estoy contigo,
mi dual tierra,
mi oro de amor
y omnipotente en toda tu gracia.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

martes, 19 de septiembre de 2017

Poema

LA BELLEZA SUPREMA

La extrema belleza,
esa que cuando ataca
deja huella en el ser,
y en la naturaleza.
Naturaleza que exhuma los huesos
del Apocalipsis de las entrañas
de la Tierra,
las que componen tormentas impensadas,
y convierten el mundo en seca hierba.
En los albores de la vida
el origen de la belleza
se basa en la destrucción feroz,
brutal y hasta imperiosamente perfecta.
Y en los extremos del final de la preciosidad,
todo se transforma en espejo,
en espíritu, alma
y pasión secreta.
La belleza de la Belleza,
la maligna y la benigna,
la de Dios y su Infierno,
dos corazones en uno,
son todas en mis manos
la verdad de mi vida eterna.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

domingo, 17 de septiembre de 2017

sábado, 16 de septiembre de 2017

Poema

EL INSTINTO DEL AMOR

Cada beso tuyo es una obra maestra
que vienen a resguardarse
a mis cofres del tesoro:
los poemas de tu boca.
No sigas este poema
con las lágrimas de tus dedos,
recitando con ellos cada caricia
como si fuera mi cuerpo:
el que tocas y lees como una perfecta novela.
No sientas que tus labios tiemblen
al seguir cada palabra con mi voz
en tu cabeza,
llena de besos lanzados al mar
en forma de romántica botella.
Sé que piensas en mí con este poema,
imaginas mi rostro en las comas,
en los puntos te detienes
para hacerme el amor tras cada letra,
constante, ansioso,
pasional, eterno
y maravilloso.
Cuando me abrazas
siento que lo haces como si fuera el último,
el final,
toda tu vida dándomela a mí.
Como si tu protección infantil
estuviese al recaudo de mi corazón,
oh, sí.
No sigas mi poema con ojos
de diluvio universal,
síguelo con esa sonrisa
que con este verso final
te haré para ti:
“te quiero, mi mujer sagrada
y alma gemela de verdad”.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Poema

SANTO GOLPE DE ESPERANZA

Mira cómo bebé la hoja de papel,
el origen de mis noches,
el acento de mis soles,
el canto de mí nacer.
Ayer fue la época
más feliz de mí esencia
cuando supe que no moriría,
por la fuerza de un loco poder.
Allí, en las existencias de la naturaleza,
en donde los monstruos comen y beben,
esos a los que llaman humanos,
a ellos les debo mi vida,
por desgracia, también mi ser.
¡Animales del mundo!,
cuánto daría yo
por ser un león,
un todopoderoso rey de Siberia,
o un mongol con dientes de sable…
Tal vez sí fuera el sultán del desierto,
un dragón rojo,
moriría por la nueva fe,
una que ya desapareció,
llamada: vivir una última vez.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Poema

SALVAJE ENERGÍA

Salvaje energía,
de esa de la naturaleza,
de esa de nuestro cuerpo,
la que nos corre por las venas,
la que nos hace después, muertos.
Tríada de eones
que convergen en nuestros cinturones,
los meteoros del universo
que nos yacen como simples mortales,
o tan solo partículas para algo nuevo.
Mañana moriremos
y resucitaremos
como extraterrestres en otro mundo,
en el Paraíso Eterno,
o también en el Purgatorio
esquinando al de Satán,
el Infierno,
donde las almas lloran
ser salvadas por culpa del Viejo Reino.
Salvaje energía,
¿qué cumples con tu desdicha?,
masacras las felicidades,
devastas lo que nos conservas,
que con tus cantos bellos de pájaros,
detrás de ellos escondes
la furia de tu naturaleza.
El silencio de la tormenta.
Salvaje energía,
mía eres como tuya es mi vida,
contigo me fundo cual cometa eléctrico,
rayo sísmico,
océano de fuego,
estampida de dioses
y Megido en tu corazón de hidra.
Soy pureza hecha alma,
por ti engendrada
y exultante de energía omnipotentemente digna.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

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