viernes, 8 de septiembre de 2017

Poema

MIRA QUÉ COSAS

Canto a la vida,
muerte a la muerte,
en ellas yo me enredo
como lengua entre tus dientes.
Aborrezco esos murmullos
de los que hablan a mi espalda,
los sonidos del océano
cuando nos regaña el diluvio.
Siento tanto amor
que llueven mil espadas
a todos aquellos que intentan de mí,
robarme el alma.
El intento de un réquiem
por ser el mejor en todo, seguro
y hasta perfecto,
aunque a veces termino muy burro.
La seguridad parcial,
esa vale en todo,
es como una madre
que se enamora de un padre tosco.
Iba por el camino, mi vía,
cuando le vi las bragas a la muerte,
una buena frase esa,
pero preferí las tetas de la vida.
¡Vaya por Dios!
Adiós a por ellas,
que dos son el sol,
luna y amor,
amor para mi doncella.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Poema

A LOS CUATRO DÍAS...

Falta muy poco
para que sea hombre,
"para volver a votar"
y ser un año más,
pan y alma para ella,
quien me come.
Eres valiente, fuerte,
lo más destacado de tus filas,
un caballero magno,
imperiosamente vencedor
que hasta te tienen miedo,
que bajo esta sonrisa de bondad
existe la Furia,
con letra capital.
No temas, paladín mío,
que no hay nada que puedan hacer
porque ni siquiera un ángel
podrá destrozar tu destino,
ni el de tu gemela,
pues ya solo con tu voz,
eres el mismísimo Paraíso.
Este poema para ti,
mi hombre divino,
que todo el mundo regala para todos,
pero uno mismo también
ha de ser obsequiado
con sus propias manos,
cuando en este domingo,
será tu cumpleaños.
¡Y que ella cumple también!
Pues somos gemelos,
mi amor perfecto.
Falta poco,
poco para la vida,
y poco para la felicidad eterna:
ella, sagrada para mí, mi mujer,
mi más absoluto y hermoso secreto,
mi evangelio, mi hogar
y verdadero camino predilecto.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Poema

EL PODER DEL GEMELO AMOR ETERNO

Anochece y ya te tengo,
te tengo entre mis países,
gobiernos, monarquías,
mundos enteros...
Te guardo en mi secreto.
Entre tanto, no dejo de servir a mi cumplido,
a mi ser,
mi destino,
que eres tú,
mi mujer,
mi periplo.
No hay mal que pueda vencernos
ni santidad que desee
torturar nuestro sacramento,
pues, he dicho,
somos el amor eterno,
un alma gemela pura,
invulnerable,
omnipotentemente mágica,
fastuosa y divina.
Somos lo que nadie todavía no sabe:
un secreto abierto a toda voz.
Anochece y ya te tengo a mis brazos,
con sol de universo,
ven, mi amor...

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Poema

EL GUANTE BÉLICO

Somos oro viviente,
circulación de rubí,
género sirviente,
anhelo de ir al Jardín.
Producimos ciudades,
construimos los cielos
con olor a jazmín,
llenamos vertederos
con las guerras de los sueños,
o del fin.
Las pesadillas,
un misterio,
ellas nos condenan
a ser un cocinero
con la sangre en el mandil.
Antiguas culturas nos advierten
de que somos así,
somos infierno,
cielo y dinero,
también almas...
Alma de ti.
Algunos se conocen como guerreros,
otros ya no están,
pues el cementerio está llenos de héroes...
Tontos ellos que fueron a morir así.
¡Quién se atreve
a condenar lo que no saben,
si sabemos más que ellos!
Ignorantes atestados de sabiduría,
podrida de hollín.
¡Podridos!
Así están y van,
caminan y andan
con dos patas en vez de piernas;
la era de los dinosaurios
vuelve a estar aquí.
Pero no de esos gigantes
y trituradores,
sino de pequeños gobernantes,
puestos a parir.
Abemus Gloria,
que es lo que todo el mundo busca,
hasta yo,
un invisible benjamín.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Poema

POGGY

No es un hombre,
tampoco un nuevo arte,
ni una mujer tan hermosa
que hasta los ancianos,
por ella, se extasien.
Ni es uno de mis dedos
ni tampoco una nube
de ese tan esmerado cielo.
Un corazón tierno,
dulce y protector,
valiente y hasta seductor.
Lo llaman mimo,
tal vez cursi,
incluso rosas en racimo
entregadas con una sonrisa infantil,
o perdida de lujuria pueril.
Es ese estado
en el que uno no sabe ni dónde está,
a dónde viaja
o cómo flota en su Nirvana:
en su estado más sobrenatural.
Se le conoce así
a cuando nos miramos anonadados,
sonriendo ¿a quién?,
a nuestros rostros embelesados.
Es ese mito entre leyenda y la historia,
ese lugar que existe pero al mismo tiempo,
ni es memoria.
Tiene ese nombre también a lo que hacemos:
de todo para nosotros,
con o sin ropa...
Un poggy,
eso es a lo que yo llamo
ser cursi hasta las trancas,
arrodillarme ante ti con un omnipotente amor,
y encima de un poni.
Hasta tal vez se me vaya de las manos
el amarte tanto
y se rían de mí al decirte:
"mi mujer, cosita mía. Mi pochi, pochi".

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

lunes, 28 de agosto de 2017

Poema

EL BIG BANG DEL AMOR ETERNO

Trópico de Cáncer,
Ecuador,
el de Capricornio...
Mientras ando en el mirador
observo los ojos del mundo,
las estrellas,
su pasión,
el origen del cosmos,
la cautela del firmamento
al escribir los destinos,
el tiempo derredor
y la mítica galaxia
donde Virgo se desarrolla:
mi constelación.
Y al lado de Géminis,
esa que sabe de almas gemelas,
o la del León:
valentía y destrezas
son sus más hábiles armas:
las de Dios.
El enigma del cielo,
mientras me maravillo de ello
con brazos cruzados por mi corazón,
sonrisa de luna,
cuerpo tántrico
y mis ojos de sol
contemplando el misticismo del Todo Perfecto:
la eternidad de nuestro amor.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

viernes, 25 de agosto de 2017

Poema

QUÉ HARÁS...

Necesito tanto saberlo...
Saber qué haces,
dónde estarás,
cómo te sientes,
qué bebes y comes,
por qué me eres tan especial...
Ansío tanto estar dentro de tu alma,
ver por tus ojos,
hablar por tus labios,
caminar con tus pies hermosos
y vivir en nuestro mismo barco.
Muero pensando en que tus manos
están moviendo las mías,
entretejiendo poemas
o tal vez alguna riña;
quizás nuestro café en la tetera.
Necesito saber tanto de ti
que hasta quiero ser la mañana
que abra tus ojos y te diga:
"hola, alma gemela mía. Estoy aquí".
Necesito tanto ser un tenedor
para darte de comer,
o ser un vaso de agua
con el que saciar tu sed;
necesito tanto ser el sol
con el que broncear tu piel,
o un soplo de viento
para mover tu cabello como hoja de papel.
Sí, ¡por Dios! No soy pecador de espía
ni controlador de tu vida,
es amor puro y omnipotente
el que quiere saber de ti:
el que necesitas.
Sé que tú también quieres saber de mí,
y no hace falta que te diga
que ahora mismo estoy haciéndote este poema,
esta hermosísima rima
que para ti es un "te quiero" pulverizador,
y el lecho de nuestra vida eterna.
Tú eres mi mujer sagrada,
mi hogar,
mi dulce chica,
mi oro, mi magia,
mi familia,
el origen de mi universo:
te quiero, mujer mía.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

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