martes, 16 de octubre de 2018

Artista

Me visto de pintura
en lo inmaculado de tu cuerpo,
para artista no me trato,
soy solo el contorno de tu figura.
Los lienzos de esta noche oscura,
ya no están en mis manos,
engendros de lo más bello,
circenses de los colores de esta locura.
Veo un cuadro en tus ojos, mi lectura,
blanco, pálido, níveo, llano, simple...
bosquejo de quien esté enamorado,
pobre de mí, ay, de mi premura.
Fanático me llamo, santa criatura,
roja quedas, azul relajante, verde esmeralda,
y no poseo más matiz que el de un beso,
holgado y ansioso para el rostro de la cultura.
¡Date prisa!, mi corazón me apura,
por más que insisto en abrazarte,
contento no vivo, sin luego amarte,
por los siglos de los siglos, en mi escritura.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

martes, 9 de octubre de 2018

Ancestro

El cielo emerge con enérgico corazón,
seduce el cuento más atrevido,
escribe la historia de una leyenda,
la nuestra se hace mito y pasión.
Removerán los océanos de esta habitación
los ancestros del enigma,
los preludios de la noche,
los estigmas de este nuestro amor.
Se nos hace verso de dragón
el bello mundo que habitamos,
hecho por almas y ancianos,
hecho por la sonrisa de los dos.
Como la Tierra misma, fruto de un león,
entre tus dedos, sostenida,
como si la estuviera escribiendo
con la misma Mano de Dios.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

sábado, 6 de octubre de 2018

Destintado

La noche se hace papiro
en los eternos sueños de mis manos,
entre los dedos con los que te amo,
por los orígenes de estas orillas de mi suspiro.
Tinta, ella escribe cuando te miro
en el espejo del blanco durmiente,
ahí él, esperando que mis palabras
rebusquen la musa de la que me inspiro.
Tú, escriba femenina que tanto admiro,
haz que el sol reluzca por los bordes
de esta saga que sobreexcede lo imposible,
lo mágico, lo llano y todo lo que respiro.
Mis velas se tornan en un vampiro,
me chupan el sueño para poder dedicarte
tantas palabras como el Libro de Dios tiene,
tantas como el cielo azul zafiro.
Mi almohada, ahora mesa de mi ancestral retiro,
en ella soporto el peso de mi intelecto,
de mi filosofía, ciencia, matemáticas,
ética y pobres letras de gran poeta al que aspiro.
Pero en todas estas noches que deliro,
por cada una a la mente me llegas,
me vienes hasta vestida de primera humana,
por tu amor, con el que siempre conspiro.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Magia

El comienzo de algo bonito,
el existir en otra persona,
el sabor y saber de su boca,
la metamorfosis de nuestros cuerpos.
Quién sino seríamos nosotros,
qué somos, me preguntas también,
entre sin alientos y besos fulminantes,
conquistando el efluvio del universo,
tan solo rezando divinidad, fuego,
carisma, devoción, lujuria y fusión.
Esos ojos penetrantes, discernientes,
escudriñando una pregunta sin respuesta,
entre millones de gemidos, escribas de la pasión,
entre deseos y sueños, y alabado sea Dios.
¿Qué es eso? Me pregunto,
y la magia hace acto de presencia,
despolva lo que estuvo oculto,
hace un milagro, como una hermosa aparición.
Sí, esos ojos que restallan de imperio
se suceden con los míos,
los continentes se separan, el mundo se parte en dos,
lo que perdura, nosotros, entes de otra nación,
como un calco hecho por el destino,
palabras en silencio, hechizos del cosmos.
Eso somos, omnipotente amor de tú y yo.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Cantares

El canto universal, voz de amor.
Canto a las estrellas, al origen de lo ecuménico;
canto a todo lo que fluye, a la pasión;
canto a los animales, a los bosques,
al verde de los mares, al azul celeste,
al viajero que necesita de agua,
al calor que siempre nos puede.
Canto para mí, para ti, de tanto amarte;
te canto sin pensarlo, sin soñarlo;
te canto también para tus aves,
tus sueños, tus deseos por mí.
Canto a la magia, al hombre enamorado,
a la mujer que lo espera,
al perfume entre sus brazos.
Canto para los pobres, a sus débiles ánimos,
al ducho y elegante ente
que trabaja por ellos entre sombras,
cantándoles también.
Canto, canto y canto,
canto de cantares a las voces en coro,
a los ángeles y demonios;
canto a los ricos y sus corrupciones,
a los soles que me quemen,
a las lunas de mis noches.
Solo quiero cantar para ti,
que aunque no sepa,
con dos palabras de un verso me sobran:
"te quiero".

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Verdes

Árbol del hechizante estío,
árboles de la frondosidad,
amarrados por venas del mundo,
árboles que avistan ya el frío.
Árboles del rincón mío,
animosos por aires del silencio,
sí, la paz vuestra, bienestar,
árboles, dadme eso que tengo vacío.
Árboles, en un otoño sombrío,
secáis las lágrimas castañas,
daréis a conocer el verde esperanza,
mis árboles titanes, a quienes espío.
Árboles viajando en mi navío,
conmigo iréis a todas partes,
allá al destino que me depare,
árboles, allá por el amor, me envío.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Nube

Algodones de azúcar, las llaman muchos,
otros, secretos en esponja,
vientos de cuna o dulces en cucuruchos.
En una nube están los sueños,
los desafiantes deseos de algunos,
los superhéroes de la infancia.
En una nube veo rostros mudos,
sonrisas de cal, marfil, mármol…
sonrisas de los nuevos mundos.
A la noche, dormidas no quedan,
nos resguardan de los sustos,
nos acechan como niñas.
Hay tantas nubes en universos profundos,
pero en una infinita, una de ellas,
estamos siempre tú y yo, juntos.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

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