viernes, 9 de noviembre de 2018

Suave

Lares de tu cuerpo,
viajan en forma extrema,
se estigmatizan en mis manos,
se dejan hacer en mi voz suprema.
Por ellos me encuentro,
envuelto en cintas de crema,
esas que son tus besos,
los pasos de mi emblema.
Me ato a tus manos,
me quiebro por una blasfema,
me tachas a veces de tonto,
así soy, tu dulce dilema.
Cuánto te amo, cuánto te quiero,
te deseo más que una gema,
más que todo en el universo,
mucho más que coronarte con una diadema.
Soñarte todos los días,
en visiones, soy Aristóteles, tu teorema,
y quiero regresar a ti,
a nuestro amor, nuestro gran poema.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

martes, 6 de noviembre de 2018

Oscuro

Ojos que desconocen lo que ven,
saben del corazón,
no miran al desconsuelo,
observan fuera de la razón.
Ojos de eso que es Todo,
los que contemplan esta habitación,
rezan bajo la cama,
bajo el secreto de la imaginación.
Ojos amigos, tan íntimos,
alegres y llenos de compasión,
reacios a recibir un castigo,
solo quiero el tuyo, mi vida, mi pasión.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Fuegos

Anoche te volví a soñar,
te sentí de nuevo,
eras como un ser de otro mundo,
dentro de mi azar.
Como un fuego blanco en particular,
uno henchido de tanta luz,
rebosante de vida ecuménica,
como una bomba nuclear.
Estallaste mi corazón tan popular,
me asolaste, ya no quise nada,
solo a ti, tu poder, tu beso,
tu sonrisa tan singular.
Y pensaba en muchas cosas, un centenar,
de repente una la atrapé,
como un deseo perfecto:
te quería convertir en mi hogar.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

martes, 30 de octubre de 2018

Mundos

Nuestros mundos, unos con otros,
cielos azules, futuristas, desérticos,
a tan llenos de vida, también,
como tantos y demás bellos.
Eres el dulce de mi niño interior,
ese que no deja de chillar secretos,
a los ojos de tantos ángeles,
me muero en tus brazos, en tus misterios.
Tu olor... Es un mantra, un trance,
uno de esos que llegan a esotéricos,
sabor natural, dulce, salado, uva,
melocotón, turrón y a quesos.
No redimo de cada uno, preciados,
cada cual es mi ser, todos ellos,
y en ti puedo vivir en paz,
vivir por todo lo alto, juntos, eternos.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

viernes, 26 de octubre de 2018

Etapas

Niños que pisan con los pies del cuerpo,
se visten por la infancia,
son como ángeles del tiempo,
que buscan felicidad sin importancia.
Los juguetes, son el dulce cortejo
para aquel que tiene ignorancia,
lo llevan por el buen sendero,
por el camino de la abundancia.
Su juventud lo pierde de bueno,
malo por un instante de beligerancia,
luego regresa a su esmero,
a la esencia, a su elegancia.
Porque ya de adulto experto,
se dará cuenta de su vida, en la distancia,
que ahora pisará con pie nuevo,
con los de su alma, con los de su sustancia.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

martes, 23 de octubre de 2018

Apegos

Qué son los deseos del vagabundo,
si no terminan con un beso
que lo devore por dentro,
sobre todo por cada segundo.
Qué es la vida de un moribundo,
si no acaba por descubrir
lo que necesita de verdad:
vivir en el alma de lo más profundo.
Por este lugar, y tan rotundo,
desconozco la muerte de un rey,
el valor de los inocentes,
el sueño de todo mi mundo.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

viernes, 19 de octubre de 2018

Marinero

¡A toda vela!, mi barco y su figura,
rompeolas y jactante timonel,
¡arriba las anclas!,
el poder de las aguas en altura.
Por más noches, a oscura,
escribo mi diario con sangre de ron,
piratas de mis venas,
viajaré a por más aventura.
¡Cañones a bordo!, hombres de la basura,
esos marineros del mar,
benditos cada uno con sus corajes,
aguardiente y funerales sin cura.
Pájaro loco, ¡tu pico no madura!,
no deja escribir mi pasión,
no callas ni por una galleta,
tus gritos son una irritante armadura.
¡A por las espadas!, esto es una tortura,
la que precede una gran tormenta,
puercas sanguijuelas de los océanos,
yo mando sobre las aguas, y su hermosura.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

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