El Renacimiento no solo se daba en Italia o en países del mismo talante cercano a los italianos. También se ofrecía en otros, como el caso de España. Aquí, lo flamenco era la cultura más extendida a nivel artístico. Lo medieval, sin embargo, continuaba en auge, todavía no se abandonaba y ello procuraba mezclas con esta época maravillosa. El Cancionero, poesía expandida por estos lares, era una obra hecha de canciones y por muchos autores; la pintura cobró importancia, gracias a las herencias italianas, lo que atrajo a artistas como Paolo de San Leocadio o Pietro Torrigiano. Destaca la obra de la Resurrección de Cristo, de El Greco, pintada para Santo Domingo el Antiguo, de Toledo.
El paso del gótico al manierismo español
fue tan incesante y poderoso que no llegó a hacerse notar más de lo que fue:
una transición más. Sin embargo, no por ello habría que olvidarlo, pues dejó un
legado que hoy día sigue su continuidad. En la arquitectura,
los tres períodos que destacaron aquí fueron: plateresco
(siglo xv
y primer cuarto del xvi),
el purismo (primera mitad del siglo xvi) y el herreriano (mediados del siglo posterior). Por cada
uno, el Renacimiento no había mucha sustancia, nada más que pequeñas pinceladas
como una introducción a lo que estaba por llegar. Las fachadas de las
estructuras podía atisbarse estas decoraciones de la época yacente, aunque con
el gótico todavía arañando sus últimas carnes. Lo que más llamaba la atención
de lo plateresco eran sus detalles, provenientes de Salamanca,
donde se cultivaron los plateros para encumbrar su nombre en estas bellezas. Juan Álava, consagrado artista para esto, es uno de
los plateros conocidos. El purismo impregnaba un avance significativo en torno
al palacio de Carlos V, en la Alhambra de Granada, obra de Pedro
Machuca. El sitio andaluz fue el
lugar perfecto para perfeccionar este estilo, que terminaría siendo puramente
español en su futuro. Los árabes gozaron de
esta estructura en cuanto Al-Ándalus pisó tierras
en guerras de fe. Finalmente, lo herreriano
engendró del desnudo romano una obra colosal
en entonación con la arquitectura para, de esta manera, dar la sensación de gigantismo urbano. Una de las obras más destacadas
de este período fue la del palacio-monasterio El
Escorial, de Juan Bautista y Juan Herrera, la más conocida de esta época española.
Estos siglos
alcanzaron hasta el Barroco, donde obtuvieron gran dependencia de las artes anteriores
con las que proseguir con estilos más especializados, únicos y estrictos. Sin
embargo, en la escultura, el gótico no era
capaz de dejarse en olvido. Permaneció por larga estancia del siglo xvi. Los
estilos que continuaron entonces eran extranjeros: Felipe
Vigarny o Domenico Fancelli fueron
conocidos por sus aspectos artísticos exteriores. No obstante, los locales se
hicieron, luego, eco, como Bartolomé Ordóñez.
La mezcla manierista se entregó finalmente al inicio del Barroco, donde este
tipo de escultura ya era propiedad de otros artistas, como Juan
de Juni.
La pintura renacentista
española pisaba las mismas huellas que la escultura, hermana de arte. El gótico
se fundía con las hermosuras culturales venidas de Italia, de modo que los
estilos ya no eran entregas de una variedad individualizada, sino promovida por
una extensión de modos de vida y hábitos locales.
Sin embargo,
quien habría destacado significativamente en el
Renacimiento español, sin duda fue El Greco.
La función de la poesía española
quedaba sometida a lo que se pretendía enseñar, es decir, un “arte esclavo”. Se debatía por la religión, lo ético
y moral. Sin embargo, empezó a cambiar hacia algo más liberal, de este modo,
nació el arte literario. La poesía durante el
reinado de Carlos i
cobró importancia en los endecasílabos y
algunas entradas italianas, como los sonetos,
canción o lira.
En cuestiones de exploración,
el llamado Nuevo Mundo esperaba con intriga a
ser descubierto en esta época. Abandonaron las ciencias antiguas el ser
ignorantes hasta que, por fin, las nuevas tierras lograron el avance deseado.
Con la geografía y navegación
españolas dieron un paso importante con la invención de la Cátedra de Navegación y Cosmografía. La
investigación de la flora y fauna en América,
tras ser descubierta por Cristóbal Colón en
el año 1492 d.C., supuso a grandes científicos, como José
de Acosta, estudiar esta nueva conquista, su mundo, su cultura indígena,
etc. En el año 1500 d.C., se trazó el primer mapa
que contenía ya tierras americanas. Juan de la Cosa
lo había hecho, y con este invento, en años posteriores, fueron remodelándose
por otros exploradores en auxilio de sus propios proyectos. Esto permitió un
gran auge de otras conquistas. Sin embargo, los problemas como los límites del magnetismo, los polos
y la ubicación exacta de las latitudes y longitudes fueron temas que no quedaron relegados
no por pocos, por lo que Alonso de Santa Cruz
fue quien ideó un orbe terrestre trazado con paralelos.
La medicina también fue un tipo de arte más conservadora en esta misma
palabra que no engendraba cultura, nada más que en su propio terreno científico.
No obstante, hay que señalarla como una “obra de arte” en la sanidad. Con ella se logró instaurar la primera cátedra de cirugía en España, en 1501 d.C.
Pero lo que más destacó en años siguientes fue la anatomía
moderna, propia de Andrés Vesalio,
médico personal de Carlos V y Felipe II.
Las matemáticas fueron
otra importante innovación en el Renacimiento de España. Se había reformado la teoría heliocéntrica, de Nicolás
Copérnico, sino negativa, no tuvo el eco que merecía, ya que se oponía
a cualquier religión inscrita en este mundo, así como ser “enemigo directo de
Dios”. No obstante, sí que fue acogida por la Universidad
de Salamanca, la cual la propuso a estudio. Juan
Herrera fue uno de los destacados en este campo, ya que el rey
necesitaba empleados cualificados, igualmente se ansiaban escuelas para los próximos
herederos de esta ciencia tan trascendental. De esta manera, nació la Academia Real de Matemáticas, de Madrid.
De entre muchos
autores, Galileo era otro personaje importante, quien incluyó la mejoría
del telescopio, así como, la más importante,
la caída de los cuerpos y
proyectiles.
Este Renacimiento
iba ligado a los Reyes
Católicos. Los estilos se mezclaban desde
Italia y los ibéricos. La nobleza experimentaba un cambio radical por ende,
aunque con lenta seguridad y protección. Los enganches de la cultura nazarí de Granada, el persecutor gótico y
el flamenco era lo que más se deseaba en todas las artes que se amamantaban en
esta era.
© 2023 Elías Enrique Viqueira
Lamparilla (Eterno).
España.