miércoles, 27 de febrero de 2019

Hormigas

Rezad cuando Dios caiga,
caed cuando el último árbol del mundo
haga justicia sobre la Tierra,
reine el verde ungüento
del que todos estamos hechos
desde el alma: pura envidia.
Rezad cuando todo termine,
lo que sepáis, incluso si no sois
entregados al último suspiro del ser,
rugid vuestro espíritu,
que el mundo terminará
con los humanos caminando en fila.
Mira al suelo, y lo que ves
son las grietas de tus acciones,
aquellas que olvidaste corregir,
las malas que conjuraste contra todos,
que un día odiaste y te odiaron,
ahora son pasto de las Arenas del Tiempo.
No sabéis a dónde sentir,
lanzar la mirada melancólica,
destruida de amor, fuera de paz,
que en este hormiguero llamado mundo
todos somos ciegos como hormigas,
y como hormigas moriremos.

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

jueves, 21 de febrero de 2019

Miedos

Tengo miedo de todo,
asoma mi cabeza infantil,
ojos que ven lo invisible,
ojos que callan su mirada hostil.
Tengo miedo de mí mismo,
de ese futuro adulto, de perfil,
mira de reojo mi terror
apuntándome como un fusil.
Tengo miedo del universo,
¿qué es lo que hay fuera de lo civil?,
algunos lo llaman Inteligencia;
yo lo llamo ignorancia sutil.

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

viernes, 15 de febrero de 2019

Insípido

Chasqueo la lengua en desprecio,
un sinsabor de esta vida,
un encuentro cercano a lo paranormal,
como este mundo, sin inteligencia ni remedio.
El aire, la tierra, el fuego, el viento,
nada tiene ese sabor que busco,
ese espía del cielo que me da conocimiento;
la invasión perfecta al intelecto.
No es el dulce de ese amor
o la amargura de una mala rima,
el secreto celoso de no saber
de lo que te inquieta, esa gran pasión.
Un derecho es ese sabor;
¿a qué sabe el amor?, ¿cómo hueles?,
¿cómo duerme el cosmos en mi lengua?
"Quiero oler tu sonrisa, mi razón".

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

jueves, 7 de febrero de 2019

Trance I

Me suplica el cielo
que ya es mi hora;
"vengo de otra alma",
le respondo al tiempo.
¿Quién si no iba a ser yo,
un retrato de un vago artista,
de un ritmo mudo,
intentando dar buen ejemplo?
La tierra no me obedece,
mancilla puercos de la vida,
los que agravan el Mal,
sobrantes arenas de mi desierto.
Las viandas de mi corazón,
épocas de mala cosecha,
germinan como espadas,
afilando el desprecio.
Las almas, ¿qué son?,
figuras retóricas de este mundo,
sinalefas de imaginativa unión,
poemas viejos de un escritor, muerto.

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno):
España.

viernes, 1 de febrero de 2019

Paisaje

Los rumores del mar,
del cielo y la tierra,
del origen del cosmos,
aquello que es estelar nación.
Las habladurías de las ramas,
ardillas tejiendo cuchicheos,
poemas entredientes,
pulpas para la naturaleza del amor.
Existe un campo al que pertenezco,
un deseo varado en boca silenciosa,
cofre cerrado, perdida la llave
entre ocultas letras llenas de pasión.
Alas del cielo, millones,
en mis sueños están tus nubes,
las que veo en un pozo de lágrimas
por tenerte en mis brazos en flor.
Cada cuerpo a su alma,
cada ser a su destino,
aquella vía que nos lleva a otro mundo,
en el tuyo anido, senador de tu corazón.

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

viernes, 25 de enero de 2019

A un pedazo de flor

Humilde planta que yaces
en un vasto desierto,
y lo único que ves,
no es nada más que soledad.
Lástima, perjurio, increpancia sin demora,
lo que llueve no son lágrimas,
sino deshechos de destinos;
lo que vienta no son insultos,
sino palabras en contra de las almas.
¿Qué hace un sueño
viajando por el cielo?
Buscar a Dios, su única nube,
o la llamada del Divino Infierno.
¿Para qué vivir con el estigma del dolor,
cuando otras flores crecen
entre castas doncellas de oros,
y pobres de amor?
Para qué ser de la tierra
si de tierra misma condena saciedad,
viste destrucción a pies gusano,
con rostro de ángel, y sonrisa de caído.
De qué vale enamorar al enamorado,
cuando de lágrima escondida
amanece la luna de día
y el sol de medianoche, fuego de estrellas...
Humilde planta que yaces
en un vasto desierto,
y lo único que ves,
no es nada más que la ilusión de un imperio.

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

sábado, 19 de enero de 2019

Demencia

Locura, infestación, perturba, ansia,
furia desmedida en constante acecho,
gracia que es ella, la jeta de Lucifer,
encontrada en los recodos de la magia negra.
Oscuridad, encierro, laboratorio de quejas,
bosques inmensos de noches mortales,
lágrimas inmersas en continuo odio,
días después de guerra sin tregua.
Venganzas, vida que no respeta,
un tiempo futuro los colocará en su lugar,
en ese que llaman justicia,
eso que después da la felicidad, la eterna.

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.

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